¿Con tiempo disponible? — ¿Qué te parece identificar aves a través del Photo + Sound Quiz de eBird?

Contribuidor de la nota: Mayron McKewy Mejía, miembro de la ASHO. Revisión de texto: Karla Lara, miembro de la ASHO.

Una particularidad del ser humano es nombrar todo lo que nos rodea, ya sea un ser vivo o un objeto no viviente. Así, todo y todos tenemos un nombre para facilitar las cosas. Así funciona el mundo. En campo, los observadores de aves se enfrentan diariamente a un mar de aves que ya tienen nombres, pero tienen que ser diferenciadas unas de otras para encajar en una especie en particular. Honduras es el tercer país de Centroamérica con mayor número de especies, por debajo de Panamá y Costa Rica. Son muchas aves, pero por increíble que parezca, los observadores reconocen buena parte de ellas casi al momento, debido a la capacidad del cerebro de recuperar y retener información. En otras palabras, esto se llama memoria, la cual se ejercita o mejora con la práctica. Sin embargo, la identificación en campo tiene otras variables que pueden comprometer al observador como el calor, el frío, la lluvia, aves muy pequeñas, aves muy parecidas, aves a la distancia, vegetación tupida, aves en vuelo, mala luz , etc.

Una manera de poner en práctica nuestros conocimientos y no perder la agudeza de nuestra memoria en identificar aves es utilizar  el Photo + Sound Quiz de eBird. Esta es una herramienta muy divertida que nos evalúa con preguntas al azar. Aquí trataremos de darte los pasos a seguir.

Lo primero que debes hacer es ingresar a tu cuenta en el portal de eBird Centroamérica, y luego ir a la sección de Explorar. Aquí se desplegará una serie de opciones enfocadas en encontrar información recabada en el portal. Justo en la parte inferior encontrarás el Photo + Sound Quiz. Hasta este punto, deberás hacer una pausa para comprender el siguiente paso, pues no sólo se estará evaluando tu conocimiento, sino  también ayudarás a que  Macaulay Library sea de mayor utilidad para todos. Es vital leer las siguientes indicaciones: cómo calificar fotos y cómo calificar audios. Igualmente cómo etiquetar fotos. Tanto las estrellas como las etiquetas ayudan a mejorar las búsquedas de información dentro de un gran universo de audios y fotos.


Foto-captura 1. Imagen inicial para el Photo + Sound Quiz. Nota la esquina inferior izquierda las opciones para calificar y etiquetas que tendrás que leer previo al Quiz.

Una vez leído del porqué es importante las calificaciones y las etiquetas pasamos al siguiente escalón. Aparecerá un filtro por sitio donde puede ser tu ubicación  actual, marcada por el GPS de tu dispositivo electrónico o bien, puedes seleccionar otra localidad. Más abajo aparecerá una sección de fecha, que puede ser el día de hoy u otra que se nos ocurra o puedes seleccionar todo el año. Y finalmente, aparece lo que queremos: fotos o sonidos para comenzar el Quiz. Es de destacar que las preguntas son aleatorias, utilizando fotos o audios de acuerdo a lo que previamente has seleccionado.


Foto-captura 2.  Se presenta la configuración para fecha, sitio y tipo de media a seleccionar.

A continuación aparecerá ¿Cuál especie es esta? Cada pregunta viene acompañada de cinco opciones para el audio o foto presentada. Las primeras cuatro opciones serán nombres de algunas aves y por último, la temida ninguna de las anteriores. Al dar clic en cualquiera de las opciones, inmediatamente te aparecerá si has acertado o no. Simultáneamente surgirán algunas etiquetas para la foto (este campo no es obligatorio en Quiz de fotos) y más abajo, podrás calificarla con las estrellas que consideres (este campo sí es obligatorio). Una vez calificada la foto se pasa directamente a la siguiente pregunta.


Foto-captura 3.  Presentación de una pregunta en el Quiz de fotos, conteniendo una fotografía de un ave a la izquierda y las opciones de respuesta en la parte derecha.

Foto-captura 4. Una vez contestada la pregunta se muestra si respondiste correctamente o no. En la parte inferior derecha puedes calificar la foto para avanzar a la siguiente pregunta.

Siempre es importante notar que en la parte inferior izquierda aparecerán los datos de quien tomó la foto o grabó el audio, además de la localidad y la fecha que servirán para poder contestar cada pregunta. En el caso de “Quizzes” con fotos, debajo de las opciones de respuesta, existe otra que menciona no se puede identificar por: Especies múltiples o no hay ave. ¿Qué significa eso? Significa que si una fotografía presenta más de una especie, se pueda tomar la decisión de especies múltiples o peor aún, si en la foto no se distingue dónde está el ave, se puede dar clic en no hay ave. En ambas situaciones la pregunta es descartada, por lo tanto no es considerada y pasa a la siguiente pregunta. Al final del Quiz, la pregunta descartada no se ve reflejada en el total contestado. Otro punto, no menos importante, es que en la esquina inferior derecha de cada foto aparecerá una pequeña bandera con la leyenda de reportar, en caso que la especie en la foto esté erróneamente identificada por quien la agregó en su lista. Si reportas alguna foto como mal identificada un revisor de eBird puede darle seguimiento al asunto, en caso que lo amerite.

Toma en cuenta que las fotos colocadas como preguntas pudieron haber sido tomadas en otros países en donde pueden existir subespecies diferentes a las que ocurren en Honduras, por lo que algunas aves podrían lucir algo diferente.

Al final de las 20 preguntas aparecerá tu resultado. Las respuestas incorrectas estarán arriba y las correctas aparecerán más abajo. Si no quedaste satisfecho con los resultados, puedes iniciar otro quiz más y otro más para luego sacar promedio de tus identificaciones.


Foto-captura 5. Imagen final, mostrando tu resultado después del Quiz.

Claro está que esto no reemplaza las salidas al campo, pero es un recurso nemotécnico[1] para que nuestros conocimientos tengan vigencia y sea una herramienta de entrenamiento para seguir mejorando, mientras aprovechamos nuestros ratos libres.


[1] Término utilizado para aspectos que sirven para ayudar a la memoria a retener cosas.

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UNA REVISIÓN DEL BINOCULAR EYESKEY CLAIRVOYANT HD 10X42: BARATO, PERO FUNCIONAL.

Colaborador de la nota: Mayron McKewy Mejía, miembro de la ASHO. Revisión de texto: Karla Lara, miembro de la ASHO.

Para los que vivimos el día a día siendo técnicos de campo, colaborando en diferentes ambientes y situaciones, es imprescindible estar equipado con lo que podamos cargar, usar y darle mantenimiento. Mi primer binocular fue de una marca llamada Binolux con especificaciones 8×42. Era grande, pesado, con una óptica que dejaba mucho que desear, sus cristales tenían un polarizado anaranjado que a leguas cualquiera te encontraba, no era contra el agua, ni tenía la capacidad de no empañarse. Era lo que tenía. No era lo mejor, pero me ayudó mucho el tiempo que duró y como muestra de su soporte en el campo, aún lo conservo en alguna caja.

Con el paso de los años he usado varios modelos de marcas como Vortex, Eagle Optics, Celestron, Nikon, Bushnell y Polaris. En ocasiones solía pensar en ¿qué pasaría si mi binocular sufre un accidente en su óptica y ya no me funciona?, ¿cómo voy a seguir observando aves? Esa paranoia impulsiva me obligó a conseguir otro binocular para reemplazar la pérdida o daño de mi unidad principal y también, para prestar a alguien que lo ocupase en alguna pajareada. De este modo, conseguí un binocular extra para  dichas situaciones, pero también, para ayudarme en el trabajo de campo con aves a distancia. ¡Así que conseguí un Eyeskey Clairvoyant HD 10×42!


Fotografía 1. Eyeskey Clairvoyant HD 10×42. El nombre de la marca no es una pegatina que se pueda desprender, sino una parte plástica que viene incrustada en la parte frontal. Mayron McKewy Mejía ©

Personalmente, soy un devoto usuario de los binoculares 8×42 porque suelen ser del tamaño ideal para mis manos, no son tan largos y pesados y en ese rango hay mayor variedad de modelos a escoger. Así que acostumbrarme a un 10×42 es todavía un proceso que va en buen camino.


Fotografía 2. Es un binocular ligero que calza bien, al menos en mis manos. Su textura es de plástico suave y que parece estar muy bien compactada con la parte interna, por lo que no se siente pequeños espacios con aire como en otros binoculares. Mayron McKewy Mejía ©

Su aumento es de 10x y la diferencia es notoria, considerando que mis otros binoculares han sido con aumento de hasta 8x. Se alcanza a ver a una distancia considerable y las aves pueden ser identificadas con mejor precisión al verse más cerca.  Esto lo he aplicado en aves acuáticas que usualmente tienen buena luz. Pero también con rapaces en vuelo, las cuales he podido, primeramente, encontrarlas rápidamente con el binocular e identificar consecuentemente. Su rango mínimo observación es de 7 m. Al tener 42 mm de diámetro en sus lentes objetivos, su capacidad de entrada de luz se limita a la captación de fotones por esos pequeños espacios, que no pueden ser mucho, pero considerando que contiene recubrimientos multicapas (5 elementos en 3 grupos) que proveen un mayor flujo de luz, compensa, dependiendo  de la situación. En las fotos en línea de este binocular, los lentes objetivos aparecen de color verdoso, pero en verdad no traen ningún polarizado. El armazón de plástico del Eyeskey Clairvoyant HD 10×42 es agradable al tacto y no resbaladizo como en otros modelos de binoculares que la textura es rígida y sin posibilidad de amortiguar una caída. Posee una entrada para adaptador de trípode que podría ser útil, si se le saca provecho al aumento en un ambiente como una laguna o una playa, donde las aves no se mueven, pero rara vez he visto alguien usar un binocular con trípode. Casi todos los actuales binoculares traen ese pequeño agujero para el adaptador de trípode, pero personalmente, considero que es inverosímil.


Los dispositivos móviles de los lentes oculares o “eyecups” son muy resistentes,  no lucen nada frágiles, lo que se traduce en otro punto a favor. He visto en otras marcas cómo estas piezas son tan débiles que terminan desprendiéndose o dañándose en el mejor de los casos. Una prueba no patentada, y usada por este servidor para medir la fragilidad de estas piezas, consiste en colocar el binocular en una superficie plana y utilizando una mano con los dedos índice y pulgar para levantarlas. Si utiliza más que esos dos dedos o la otra mano para evitar que se mueva todo el binocular, entonces tienen una buena resistencia, siendo esto aceptable, y evitando que en campo, si dichas piezas están levantadas, no se bajen por la acción del andar o cada vez que apoyamos nuestros ojos en un binocular. Mientras que si hace este mismo ejercicio y ve que fácilmente puede subir las piezas sin dificultad, tenga por seguro que presentará algunos de los inconvenientes mencionados anteriormente.

Al ser un binocular de techo (tubos rectos), sus dimensiones son más compactas que un binocular tipo porro. Este estilo es el más usado hoy en día, por mejor óptica y más ergonómicos. El binocular Eyeskey Clairvoyant HD 10×42 tiene una longitud de 145 mm, lo mismo que  mi 8×42. Con un peso de apenas 1.2 libras  lo convierte en un peso pluma de los binoculares que he usado, incluso mi 8×42 es más pesado que este. A nivel personal uso la correa sobre el cuello como una preferencia. Hay personas que prefieren un arnés donde se distribuye mejor el peso del binocular y no recae todo en el cuello. Siendo un peso ligero, este binocular no cansa para nada al final del día. En una mano, el peso sigue siendo considerablemente bajo. Sin embargo, la correa con la que viene el binocular es de material rígido que puede causar irritación en el cuello después de cierto tiempo. Tampoco es muy gruesa y más parece una pequeña cinta. Además de tener seguros que se aflojan a cada momento. Por tal razón, uso una correa esponjosa de otro binocular para mejor comodidad. Otro dato a destacar es que la perilla de enfoque es un tanto lenta para alcanzar un objetivo de forma clara. Además, esta perilla no genera la mejor maniobrabilidad, por no tener la mejor tracción para los dedos. Con práctica se puede superar este impase.



Fotografía 3. El anillo dióptrico se ubica en el lente ocular derecho. Adaptando la visión a un ajuste más claro dependiendo de la vista del usuario. Es una ventaja la posición de este anillo, puesto que existen binoculares con otra especie de perilla en el centro del dispositivo para regular este mecanismo, pero son más sensibles y con facilidad se mueven accidentalmente y se debe de ajustar nuevamente. Mayron McKewy Mejía ©.

En términos generales, todo el binocular en sí es muy sólido en cada una de sus partes, dando la sensación de ser muy durable ante cualquier circunstancia o usuario extremo. En su página web, Eyeskey hace mucha referencia, en este modelo, a su buena óptica y el material de elaboración. En el pequeño manual que acompaña la caja del binocular no menciona su resistencia al agua, pero sí hace énfasis en cuidado básicos, que en una traducción literal recomienda “mantenerlo en un agradable y seco lugar o en una caja seca. Después usarlo en días lluviosos o por la noche, asegúrese de secarlo antes de guardarlo en un lugar seco”. Si bien no menciona que es un dispositivo “waterproof” es entendible y aplicable la recomendación que ellos hacen, incluso para cualquier otro binocular con resistencia al agua. Este binocular posee tapones para los lentes oculares y se adhiere en este caso a la correa, mientras que los lentes objetivos poseen tapones individuales que son también muy ergonómicos y fáciles de colocar, pero personalmente no los uso. Habiendo dicho lo anterior, es indispensable mantener el binocular en óptimas condiciones para su uso y así su vida útil se alargará considerablemente. En una ocasión, usé un binocular que no era contra el agua para subir Cerro La Picucha en el Parque Nacional Sierra de Agalta, de los 14 días de viaje, 12 días llovió a cántaros, pero dándole los cuidados correctos, el binocular sobrevivió.



Fotografía 4. Equipo que contiene el binocular. Correa principal, correa con ganchos para estuche, manual y franela de limpieza. Se muestran los tapones de los lentes oculares, no los objetivos. Mayron McKewy Mejía ©.

Al momento de escribir esta nota (15 marzo 2020), el binocular se encontraba a un precio de US $ 49.99  en Amazon y la página de Eyeskey. Este precio es accesible. Tome en consideración que en Honduras no hay una tienda que distribuya variedad de modelos de binoculares para la observación de aves. En ocasiones, puede conseguir dispositivos tipo porro y suelen ser terriblemente pesados o de mala óptica. Las compañías que poseen casilleros en los Estados Unidos para compras en línea fijan precios por volumen de carga o si el envío es, por avión o por barco, que usualmente tarda más en llegar.

Si usted está considerando la adquisición de un binocular extra o para regalar a un observador de aves, este podría ser una buena opción, por su tamaño, precio, óptica, alcance y material resistente. En más de un mes de uso creo que ha llenado mis expectativas, aun siendo solamente la unidad de reserva. Me ha funcionado perfectamente con un grupo de aves específico, las playeras, y ha brindado confianza en su uso diario. Puede ser una marca totalmente desconocida para todos, pero con diseños vanguardistas.

Posdata: Lo correcto es decir en singular BINOCULAR y en plural BINOCULARES.


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El Club de Observación de Aves (COA) Alzacuanes presente durante el Censo Centroamericano de Aves Acuáticas (CCAA) en febrero 2020

Colaborador de la nota: Mayron McKewy Mejía, miembro de la ASHO e integrante del COA Alzacuanes. Revisión de texto: Karla Lara, miembro de la ASHO.

El Censo Centroamericano de Aves Acuáticas (CCAA) es una iniciativa en la región para conocer la dinámica y los números de las aves que se desenvuelven en ambientes acuáticos. Durante los últimos cinco años el Club de Observación de Aves Alzacuanes ha estado participando en dichos censos, principalmente en la zona del Golfo de Fonseca que comprende los departamentos de Valle y Choluteca. Es de destacar que esta área abarca muchos hábitats propicios para aves acuáticas como son lagunas de invierno o estacionales, manglares, playas, esteros, humedales y zonas intermareales.

Los últimos años se ha estipulado un mes completo para poder llevar a cabo los conteos y va desde el 15 de enero al 15 de febrero, disponiendo así de cuatro fines de semana para poder cubrir los destinos previstos. También, esta fecha mantiene un gran número de aves acuáticas en Centro América.

¿Pero cuáles son las aves que se toman en cuenta para el CCAA? En una salida al campo se alcanzan a identificar cualquier cantidad de aves, pero no todas entran dentro de lo que se requiere como requisito para el censo, y no por estar un ave en un ambiente acuático es justamente lo que priorizamos. El CCAA enfatiza conteos de individuos de las siguientes familias de aves.

  1. ANATIDAE: patos, gansos, cisnes.
  2. PODICIPEDIDAE: zambullidores.
  3. PHOENICOPTERIDAE: flamencos.
  4. PHALACROCORACIDAE: cormoranes, aningas.
  5. FREGATIDAE: fragatas.
  6. ARDEIDAE: garzas.
  7. THRESKIORNITHIDAE: ibises.
  8. PELECANIDAE: pelícanos.
  9. SULIDAE: alcatraces.
  10. CICONIIDAE: cigüeñas.
  11. ARAMIDAE: carao.
  12. RALLIDAE: rascones.
  13. HELIORNITHIDAE: pato sol.
  14. EURYPYGIDAE: garza sol.
  15. CHARADRIIDAE: chorlitos.
  16. HAEMATOPODIDAE: ostreros.
  17. RECURVIROSTRIDAE: avocetas.
  18. BURHINIDAE: alcaraván.
  19. SCOLOPACIDAE: playeritos.
  20. JACANIDAE: jacana.
  21. STERCORARIIDAE: págalos.
  22. LARIDAE: gaviotas, gaviotines.

El 8 de febrero de 2020, seis miembros del club y todos integrantes de la ASHO salieron de Tegucigalpa en horas muy tempranas de la mañana en dirección al Desembarcadero La Brea en el municipio de Nacaome, departamento de Valle. Todo el trayecto es muy accesible para cualquier tipo de carro, sin ningún problema. Una vez en el pequeño muelle se esperó que “calentara el sol” esto, según los pobladores para evitar las picaduras de mosquitos propios de la zona con mangle.

Fotografía 1. Desembarcadero de La Brea. Nótese la marea baja del momento. Mayron McKewy Mejía ©.

Ya en el recorrido en lancha de motor pequeño se observó buena cantidad de bosque de mangle, incluso árboles con altura considerable. Las vías de acceso son una especie de canales muy amplios para navegar que se conectan entre sí. Toda esta extensa zona se encuentra dentro del Área de Manejo Hábitat/Especie Bahía de Chismuyo con más de 30,000 hectáreas y manejada entre el ICF y CODDEFFAGOLF.

Fotografía 2. Bahía de Chismuyo, sector La Brea en el municipio de Nacaome. Mayron McKewy Mejía ©.

En este ambiente rodeado por mangle una de las especies que se benefician de las orillas lodosas es Eudocimus albus (White Ibis/Ibis Blanco), que con sus largos y curvos picos extraen del suave suelo pequeños crustáceos. Fue por mucho la especie con mayor cantidad de individuos en el recorrido. La gran variedad de aves acuáticas es también reflejada en las diversas formas de alimentarse y cómo dichas aves buscan su alimento. Gaviotas y gaviotines esperan desde arriba para encontrar una oportunidad de obtener algo que esté en la superficie del agua. Garzas permanecían casi inmóviles desde las orillas para poder pescar y hacerse de su almuerzo. Toda esta actividad es a diario.

Fotografía 3. Thalasseus maximus (Royal Tern/Gaviotín pico anaranjado) buscando alimento. Carlos Funes ©.

Luego de 15.9 km que se sintieron como el doble, se contabilizó un total de 22 especies de aves acuáticas de diferentes familias y un conglomerado 322 individuos.

Al día siguiente se continuó la faena en lancha, pero esta vez partiendo desde San Lorenzo, en el populoso sector de los restaurantes en La Cabaña. Aquí la situación fue un tanto diferente, debido a que la zona de muestreo era más grande y más abierta. El recorrido se realizó en marea alta con búsqueda de aves en manglares, playas arenosas y pequeñas islas dentro de la Bahía de San Lorenzo.

Fotografía 4. Vista de San Lorenzo sector La Cabaña. Mayron McKewy Mejía ©.

Después de tres horas y 30 km de recorrido se contaron un total de 26 especies de aves acuáticas y 547 individuos. Siendo nuevamente Eudocimus albus (White Ibis/Ibis blanco) la más numerosa en la zona. El recorrido incluyó la Isla del Amor y la Isla de los Pájaros. Éstas última es más intensa en cuanto a actividadd de aves muy temprano por las mañanas o bien al caer la tarde cuando cientos de aves buscan la mejor rama para pernoctar. La pequeña isla está básicamente flanqueada con mangle y en la parte central existe suelo arenoso con zacateras.

Fotografía 5. Eudocimus albus (White Ibis/Ibis blanco) en la Isla de los Pájaros, San Lorenzo, Valle. Mayron McKewy Mejía ©.

El grupo que acompañó las giras estuvo conformado por Didey Urquía y Héctor Fuentes; egresados de la primera promoción del programa Jóvenes para la Conservación del Servicio Forestal de los Estados Unidos, Karla Lara, Carlos Funes, Jeffrey López y Mayron McKewy Mejía. El equipo se distribuyó diferentes responsabilidades, tales como la elaboración de la lista en la aplicación de eBird en protocolo International Shorebird Survey (ISS), el cual es exclusivo para aves playeras y el registro de recorridos con otras aplicaciones como Strava para después calcular las dimensiones muestreadas y la tarea más importante de contar e identificar todas las aves y al mismo tiempo tratando de evitar el doble conteo.

Fotografía 6. Club Alzacunes presente durante el CCAA 2020. Isla del Amor, San Lorenzo, Valle. Mayron McKewy Mejía ©.

Agradecimiento a Manoment Inc. por el apoyo brindado en la realización de los censos y a la oficina ejecutiva de la Red Hemisférica de Reservas de Aves Playeras por la gestión. Y a nuestros lancheros: Omar Rivera (+504 33573531) en San Lorenzo y a Luciano “Chano” Cárdenas (+504 99828260) en La Brea.

Listas de aves:

https://ebird.org/checklist/S64328863?fbclid=IwAR1SkjXpjnu7K52YYB3tCY_a5M8u-_4qLOGZLILQmEZbPwyoTeat2Kkg1fg

https://ebird.org/checklist/S64328857?fbclid=IwAR3LNVK0yrm7WXIe2V7uxlHPHipKG3Mg1FCj3JPaVKLnkdYMLPXRjRuXdZY

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¿Qué viene para la Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO) en 2020?

Un mensaje por parte de Oliver Komar, presidente de la ASHO, en su primer mes de gestión.
Fecha de publicación: 16 de marzo de 2020

Queridos miembros de la ASHO, antes que nada, agradezco a los que participaron en la Asamblea Ordinaria del 1 de marzo de 2020, por su confianza en elegirme su presidente, junto con los nueve colegas que apoyarán en el Consejo Directivo durante los próximos dos años. Es un honor servir en esta noble causa de promover la conservación e investigación de las aves, la educación ambiental y el aviturismo en Honduras. La visión que presento acá por escrito es similar a la que presenté durante la Asamblea, hace dos semanas.

Total de asistentes a nuestra X Asamblea Ordinaria de Miembros, realizada el 1ero de marzo de 2020, en La Naturaleza, Lago de Yojoa. Foto: Kelvin Bodden

Como miembro contribuyente durante los pasados 6 años, he notado un constante crecimiento de la ASHO. En los últimos 4 años, he observado este crecimiento desde el interior de su Consejo Directivo, como vicepresidente y coordinador de los comités de investigación científica y de gestión.  Hemos crecido con madurez hacía diferentes procesos institucionales, tanto en aspectos económicos como administrativos. La ASHO tiene más miembros que nunca (un poco más de 100 ahora), más presencia en redes sociales, más clubes asociados (¡12!), más organización en sus reuniones, más planificación, más actividades (más de 100 en su calendario el año pasado), y más fondos en el banco que podrían servir para apalancar nuevos proyectos. Seguramente ahora hay más conciencia nacional acerca de las aves, y creo que la ASHO está teniendo mayor impacto que nunca. Estoy seguro de que este patrón seguirá aumentando en el futuro.

Hemos crecido, y es una tentación buscar cualquier mecanismo para seguir creciendo, y rápido. Sin embargo, creo que tenemos que crecer con cuidado y responsabilidad. De hecho, hemos sido una organización de voluntarios, sin personal administrativo remunerado, y esto nos genera ciertos límites. Aunque ya es evidente que necesitamos profesionales para administrar la organización, creo que tenemos que proceder de manera estratégica, y aun lentamente, para llegar a ello. Para poder contratar a un equipo ejecutivo, debemos asegurar que tenemos sostenibilidad financiera. De hecho, tendremos que aumentar las fuentes de ingresos “sostenibles” (membresías y donaciones procedentes de alianzas estratégicas de largo plazo) por más de un millón de lempiras por año. Una fuerte parte del Plan Operativo Anual (POA) 2020 será enfocar en construir alianzas estratégicas, y promover la membresía.  Para esto, estaremos buscando empresas hondureñas e instituciones amigas que ya contribuyen como miembros, para identificar proyectos de ganar-ganar, y probablemente, estaremos solicitando apoyo de los clubes y otros miembros de la ASHO para ayudarnos con esta misión. Por ejemplo, puedo imaginar ofreciendo apoyo para giras de campo y charlas educativas para algunas empresas grandes con programas de responsabilidad social y ambiental. Igualmente, imagino alianzas, en las que permitimos a empresas utilizar el logo de la ASHO en sus productos, a cambio de una donación o porcentaje de ventas. Espero que este esfuerzo también nos permita ampliar la membresía en un 50% en 2021, y con 5 o más miembros vitalicios cada año.

Seguiremos con actividades exitosas de la ASHO. El Calendario Anual con fotos de aves de Honduras, tomadas por nuestros miembros, ha sido una gran actividad, y esperamos que el calendario 2021 esté publicado en agosto de este año. El uso de las redes sociales (Facebook, Twitter e Instagram) continuará; y espero que los clubes aprovechen estas redes para calendarizar sus giras con más tiempo, permitiendo que nuevas personas en sus comunidades puedan asistir y participar en las actividades.  Espero que, en conjunto con otros miembros del Consejo Directivo, podamos visitar en persona, por lo menos, la mitad de los Clubes cada año, lo que nos permitirá conocer a nuestros miembros “en su propia cancha”, y apoyar a los clubes con charlas educativas y/o de capacitación. La ASHO seguirá financiando el retiro anual de los clubes de observación de aves, para apoyar con ideas para la coordinación exitosa de actividades y mejorar la comunicación entre el Consejo y los coordinadores de clubes, entre otros objetivos que busca este retiro. Daremos apoyo técnico y logístico para todos los conteos regionales y festivales locales organizados por los clubes y miembros institucionales. Seguiremos gestionando apoyos financieros para diversos conteos científicos (como los de aves acuáticas, aves playeras, milano caracolero y conteos navideños).  Y seguiremos promoviendo el uso de plataformas de ciencia participativa (eBird e iNaturalist) por los miembros.

Enfocaremos en expandir los beneficios para los miembros, tantos individuales como institucionales. Esperamos aumentar la cantidad de descuentos en hoteles, u otros productos, para miembros de la ASHO. Esperamos enfocarnos en la consolidación de los 12 clubes ya existentes (más que buscar expandir a nuevos clubes). Esperamos ofrecer más charlas informativas o educativas en las zonas de operación de los Clubes, para estimular interés entre sus comunidades. Y esperamos ofrecer más oportunidades (becas) para que miembros de la ASHO puedan participar en proyectos de investigación de aves de nuestros socios o en congresos, para socializar resultados de Honduras a la comunidad científica.

Celebración del aniversario de la ASHO. En julio, cumpliremos 10 años. ¡Este no es un logro trivial! Hay pocas organizaciones en Honduras que llegan a una segunda década, y debemos celebrar nuestro éxito. Estén pendientes de conocer los planes para la celebración del Décimo Aniversario de la ASHO. Esperamos poder ver la mayoría de nuestros miembros y socios en el evento o los eventos a planificar. Pueden esperar que por lo menos parte de la celebración se llevará a cabo en la zona del Lago de Yojoa, una región espectacular para el aviturismo.

Además de continuar con estas actividades exitosas, también pueden esperar ver algunas cosas nuevas en 2020 y 2021.  Pronto, estaremos agregando a nuestro sitio web un botón para “Donar” destinado para apoyar con 4 proyectos banderas. Habrá un proyecto (o más) para cada pilar estratégico de la ASHO, es decir: la conservación, la educación, la investigación y el aviturismo.  Estarán escuchando más acerca de estos proyectos pronto.

Por último, quisiera presentar los miembros del nuevo Consejo Directivo. Ellos vienen de diversos sectores de Honduras, viviendo actualmente en Francisco Morazán, Atlántida, Comayagua, La Paz, Lempira y Cortés. Cuatro de los 10 directores han servido en anteriores consejos de la ASHO, mientras que 6 son nuevos. Cuatro directores actualmente son coordinadores o subcoordinadores de clubes de observadores de aves afiliados a la ASHO.

CONSEJO DIRECTIVO DE LA ASHO (2020–2022):

  • Presidente: Oliver Komar, de San Antonio de Oriente, Francisco Morazán.
  • Vicepresidente: Choose Honduras,representado por Isis Castro, integrante del Club Cotinga de La Ceiba, Atlántida.
  • Secretaría: Karla Lara, de San Antonio de Oriente, Francisco Morazán, e integrante del Club Los Alzacuanes.
  • Tesorero: Nic Zimmer, de San Antonio de Oriente, Francisco Morazán.
  • Fiscal: Isaí López, de Marcala, La Paz.
  • Vocal 1: Mayron Mejía, de Santa Lucia, Francisco Morazán, integrante del Club Los Alzacuanes y Presidente Ex Oficio de la ASHO.
  • Vocal 2: Damián Magario, de Santa Cruz de Yojoa, Cortés, y coordinador del Club Clorofonias.
  • Vocal 3: David Meza, de Siguatepeque, Comayagua, y sub-coordinador del Club de Siguatepeque.
  • Vocal 4: Mancomunidad MAPANCE – PROCELAQUE, representado por Hermes Vega, de Gracias, Lempira, y sub coordinador del Club Caciques.
  • Vocal 5: Héctor Moncada, de San Pedro Sula, Cortés, y sub-coordinador del Club Los Zorzales.
Juramentación del nuevo Consejo Directivo de la ASHO para el periodo 2020 -2022 durante la X Asamblea Ordinaria de Miembros. Foto: Francisco Dubón

Invito a los miembros de la ASHO en compartir conmigo sus ideas para el crecimiento de nuestra Asociación. Pueden escribirme por email (asho.hondurasaves@gmail.com) o enviando un mensaje vía nuestras redes sociales. Si no formas parte de la ASHO todavía, puedes inscribirte fácilmente, llenando el formulario de información de “nuevo miembro” que se encuentra en la página web (www.avesdehonduras.org) y depositando 500 lempiras en cualquiera de nuestras cuentas bancarias (300 lempiras para jóvenes  entre 12 y 17 años). Todos son bienvenidos; no somos una institución solo para los científicos.

¡Somos para las aves, y si quieres a las aves de Honduras, solicitamos tu participación y apoyo!

***
Dr. Oliver Komar, presidente de la ASHO, profesor de ecología, manejo de recursos naturales y agroecología en la Universidad Zamorano y director del Centro Zamorano de Biodiversidad. Ha sido residente de Honduras desde 2011, y es un activo contribuidor (y revisor) para las plataformas de ciencia participativa eBird e iNaturalist.

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The Honduran illustrated checklist: the importance in rating pictures. (La lista ilustrada de Honduras: la importancia de calificar las fotos)

Written by / Escrito por: Nic Zimmer
Birding enthusiast & ASHO member / Observador de aves entusiasta y miembro de la ASHO

(Spanish translation / Traducción al español: Karla Lara)

**This article was written in July 2019, so some of the data may have changed**
**Este artículo fue escrito en julio de 2019, por lo que algunos de los datos pueden haber cambiado**

My two bits here comes out of a conversation with Oliver Komar.  I was voicing my frustration that I thought that some pictures on the Honduran illustrated checklist weren’t very representative. Or maybe more honestly, I was curious as to how many of my pictures were on the list, specifically about some pictures of mine that I particularly liked.   And I came across at least one that I thought is / was better than the one rated as the best on the Honduran illustrated checklist. One such example is that of the Black-bellied Whistling Duck (BbWD) (Dendrocygna autumnalis). / Mis pensamientos escritos aquí provienen de una conversación con Oliver Komar.  Estaba expresando mi frustración porque pensaba que algunas de las fotografías en la lista ilustrada no eran muy representativas.  O, sinceramente, tenía curiosidad de cuantas de mis fotos aparecían en la lista, específicamente aquellas fotos que me gustaban particularmente.  Y encontré al menos una que yo pensé (o pensaba) que era mejor que la que estaba calificada como la mejor en la lista ilustrada para Honduras.  Un ejemplo de esto es la del pichiche común (Black-bellied Whistling Duck – Dendrocygna autumnalis).

 

It appears that the algorithm for the eBird picture rating places a higher value or importance on the number of ratings a photograph has rather than the overall rating.  This makes sense if you think of the law of averages.  The more ratings a picture has then the closer to a “true” value it should be.  However, there are several photographs that are actually quite good but have very few if any ratings.  For example, in my opinion, for the BbWD, my picture is better.  Three people have rated it earning it an overall rating of 5 stars.  Now we don’t know if all three people rated it as a 5 or only two of them did.  On the flip side of this example is the photo which is listed as the best by eBird.  Six people have rated it and it has an overall rating of 4 stars.  Again, we don’t know how many people have judged it as a 3, 4 or 5-star picture.  Another example is the Aplomado Falcon (Falco femoralis).  The photograph that appears on the checklist has three ratings and an overall rating of 4 stars and the next pic has two ratings for an overall score of 5 stars. / Parece que el algoritmo para calificar las fotos en eBird otorga un mayor valor o importancia al número de clasificaciones que tiene una fotografía, que a la clasificación en general.  Esto tiene sentido, si piensas en la ley de los promedios.  Cuantas más clasificaciones tiene una imagen, debería estar más cercano a un “valor verdadero”.  Sin embargo, hay fotografías que en realidad son bastante buenas, pero tienen muy poca o ninguna calificación.  Por ejemplo, en mi opinión, para el pichiche común, mi foto es mejor.  Tres personas lo han calificado, y le otorgan un puntaje de cinco estrellas.  Ahora, no sabemos si las tres personas la calificaron con cinco, o si solo dos lo hicieron.  Por otro lado, en este mismo ejemplo, está la foto que eBird enumera como la mejor.  Seis personas la han calificado, con una calificación general de cuatro estrellas.  De nuevo, no sabemos cuántas personas le han dado a la foto puntaje de tres, cuatro o cinco estrellas.  Otro ejemplo es la del Halcón aplomado (Aplomado falcon – Falco femoralis).  La fotografía que aparece en la lista tiene tres puntajes, y una calificación promedio de cuatro estrellas y la siguiente foto, tiene dos puntajes, y una calificación promedio de cinco estrellas.

Also with the law of averages, when the pics have few ratings, just one new rating has a bigger effect on which pictures are used on the illustrated checklist, for instance, the Snowy Cotinga (Carpodectes nitidus).  The picture that is there now, wasn’t there originally as only one person had rated it until I clicked on the star which reflected my opinion.  My rating propelled it onto the checklist as both pictures have two ratings, but now, the one I rated has an overall rating of 5 compared to a 4 for the other. / También, con la ley de los promedios, cuando las imágenes tienen pocas calificaciones, una nueva calificación tiene un mayor efecto en las imágenes que se usan para la lista ilustrada, por ejemplo, la Cotinga blanca (Snowy Cotinga – Carpodectes nitidus). La imagen que está actualmente, no es la que estaba originalmente, ya que solo una persona había calificado la foto, hasta que hice clic en la estrella, reflejando mi opinión.  Mi puntaje impulso a que apareciera en la lista, ya que ahora ambas fotos tienen dos puntajes, pero ahora, la foto a la que yo le di mi puntaje, tiene una calificación promedio de cinco estrellas comparada con la clasificación de cuatro de la otra foto.

When discussing this topic with Oliver, he brought up the point that the illustrated checklist really has the idea of competition at the core of its creation.  He planted the seed that I compile a list of those whose pictures are currently being used on the illustrated checklist (There may be some changes in this data if people have rated pictures recently.)  There are 95 different photographers contributing pictures to the 721 photographed species in Honduras.  Fifty-two of them with two or more.  Below are the top three photographers whose snapshots appear on the illustrated checklist.  John’s position is due to his distinct dominance in the shore and pelagic birds. / Cuando discutí este tema con Oliver, el mencionó que la lista ilustrada tiene el concepto de competencia, como el núcleo de su creación.  Él plantó la semilla para que compilará una lista de aquellos cuyas fotografías están siendo utilizadas actualmente en la lista ilustrada (pueden haber cambios si personas han calificado fotos recientemente). Existen 95 diferentes fotógrafos que están contribuyendo con imágenes de las 721 especies fotografiadas para Honduras. Cincuenta y dos de estos, con dos o más fotos. Abajo aparecen los fotógrafos en los primeros tres lugares, y cuyas fotos aparecen en la lista ilustrada.  El primer lugar de John se debe a su dominio con aves pelágicas y playeras.

Place / Posición Photographers / Fotógrafos # of pictures / # de fotos
1 John van Dort 169
2 Alfonso Auerbach 79
3 Oliver Komar 72

Source/Fuente: https://ebird.org/region/HN/media?yr=all&m=

So, this is my plea for everyone to take time to rate pictures.  Why should we?  First, for the sake of bringing birders to Honduras.  Good quality pictures that show the characteristics of each species will aid birders from other countries in deciding to choose where to go for their next birding experience.  Species they would be able to see for themselves.  This is the reason that I personally don’t place a high value on pics where the individual bird is being held by someone.  Pictures showing characteristics also help science through showing variations and therefore examples used in articles explaining differences & help in identifying species.  Oliver and John have done just that (https://ebird.org/camerica/news/notas-sobre-la-identificacion-de-algunos-mosqueros-en-centroamerica; https://ebird.org/camerica/news/id-challenges-the-buteogallus-hawks). When quality pics are identified, then they are also available for possible use in identifying apps such as Merlin. / Entonces, esta es mi súplica para que todos se tomen un tiempo en calificar las imágenes.  ¿Por qué?  Primero, para atraer observadores de aves a Honduras.  Fotografías de buena calidad que muestran las características de cada especie, ayudarán a los observadores de aves de otros países a decidir a donde realizarán su siguiente viaje de observación de aves. Especies que pueden observar por ellos mismos. Esta es la razón, por la que yo, personalmente, no brindo una calificación alta a fotos donde alguien está agarrando a un ave. Fotografías que enseñan características también ayuda a la ciencia en mostrar variaciones y, por lo tanto, en ejemplos utilizados en artículos explicando las diferencias y ayuda en identificar especies.  Oliver y John han hecho exactamente esto.  Cuando se identifican fotos de buena calidad, entonces estás están disponibles para posible uso en aplicaciones para identificar aves, como Merlin.

In the previous paragraph, I mentioned not liking pics of birds being held by someone or having been captured.  These are valid pictures from a scientific perspective.  My not liking them is a personal preference.  I’m not suggesting that some type of rubric, checklist or other guidelines for rating pics be created.  Everyone should rate pictures that appeal to him or her.  When I do rate pictures, I usually start by just perusing the pictures of a particular species and when one catches my eye, I take a closer look at it.  If upon closer inspection it still grabs my fancy, then I’ll rate it.  I’m not trying to tell people how to rate the pictures on eBird.  All I ask is that people do rate them. / En el párrafo anterior, mencione que no me gustaban las fotos donde las aves están en las manos de alguien o han sido capturadas.  Estas son fotos válidas desde una perspectiva científica.  Que no me gusten, es una preferencia personal.  No estoy sugiriendo que un tipo de rúbrica, lista de verificación u otras pautas para calificar fotos sea creada.  Todos deberían calificar las fotos que les atraen.  Cuando yo califico fotos, usualmente inicio buscando las fotos de una especie en particular, y cuando una me llama la atención, la miro más de cerca.  Si después de una inspección más profunda, todavía me gusta, la califico.  No estoy tratando de decirle a la gente como calificar fotos en eBird. Lo único que pido es que las califiquen.

I leave you with three pics of Yellow-throated Euphonias (Euphonia hirundinacea).  Which one do you like best? / Los dejo con tres fotos del fruterito cuello amarillo (Yellow-throated Euphonia – Euphonia hirundinacea).  ¿Cuál les gusta más?

 

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ASHO participó en un taller de la Lista Roja de la UICN en Tegucigalpa

Contribuidor de la nota: John van Dort, integrante del comité científico y miembro de la Asociación Hondureña de Ornitología

Entre el 1 y el 4 de julio del presente año, un grupo de aproximadamente 20 personas participó en una sesión de entrenamiento sobre la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), organizada por Wildlife Conservation Society (WCS) con el apoyo de DiBio/MiAmbiente e ICF.

Representantes de ONGs hondureñas dedicadas a la conservación como la Fundación en Ciencias para el Estudio y Conservación de Biodiversidad (INCEBIO), Programa para la Conservación de Murciélagos en Honduras (PCMH), Panthera Honduras y la Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO) participaron en este taller, que tuvo lugar en el Hotel Escuela Madrid de Tegucigalpa y fue dirigido por Jennifer Luedtke, Gerente de las evaluaciones de la Lista Roja de la UICN en Global Wildlife Conservation. John van Dort, miembro del Comité Científico de la ASHO, representó a la Asociación en este taller.

El objetivo del mismo, era capacitar a los participantes en la evaluación del estado de conservación de las especies de acuerdo con los criterios de la Lista Roja de la UICN. La Lista Roja, establecida en 1964, es la fuente de información más completa sobre el estado mundial de conservación de las especies animales, hongos y plantas. La capacitación consistió en charlas sobre diversos aspectos de la Lista Roja de la UICN, así como sesiones prácticas de grupo, para aprender a aplicar cada uno de los criterios de la Lista Roja y evaluar con precisión el estado de conservación de ciertas especies. Se invitó a los grupos a escribir y motivar las evaluaciones de especies, que luego se compartieron y discutieron con los demás participantes. En el último día, los participantes realizaron un examen para evaluar sus conocimientos sobre el proceso de evaluación de la UICN.

Fotografías del taller sobre la metodología de la Lista Roja de UICN en Tegucigalpa, realizado del 1-4 de julio 2019. John van Dort©.

Esta sesión de capacitación fue un primer paso para poner en marcha un proceso para evaluar la mayoría de los taxones hondureños, que será llevado a cabo por grupos especializados de biólogos hondureños, y eventualmente, conducirá a la publicación de la Lista Roja Hondureña de Especies de Preocupación para la Conservación, que serán ratificadas por el Gobierno hondureño y que serán implementadas por la UICN. Un grupo de taxones—los anfibios— ya ha sido evaluado en Honduras en marzo, y los integrantes del Comité Científico de la ASHO, pronto iniciarán las evaluaciones para las aves de Honduras con apoyo de otros miembros de la Asociación.

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¿Dónde están ahora? Trayectoria de participantes del taller introductorio al manejo de redes de neblina y anillamiento de aves de 2015

Contribuidores de la nota: Fabiola Rodríguez y Mayron McKewy Mejía; y revisado y editado para el blog por Karla Lara, todos miembros de la ASHO.

En abril de 2015 y con el apoyo de varias instituciones nacionales e internacionales, miembros de la ASHO organizaron un taller que capacitó a diez personas provenientes de cinco países de la región centroamericana en el uso adecuado de redes de neblina y anillamiento de aves. Después de 5 días, 7 sesiones de campo y 13 presentaciones teóricas en el bosque húmedo del Parque Nacional Azul Meámbar (PANACAM), en el departamento de Cortés, Honduras, los participantes adquirieron conocimientos para poder ser parte de oportunidades de trabajo en el campo de la biología, proyectos de investigación y conservación de aves. El taller también fue una oportunidad para promover la capacidad de enseñanza por parte de instructores Latinoamericanos. Ana María González, Roselvy Juárez y Pablo Elizondo lideraron cada sesión de entrenamiento siguiendo los estándares del Consejo de Anillamiento de Norte América (o North American Bird Banding Council).

Para miembros de la ASHO, ejecutar este taller significó aprender sobre colaboraciones inter-institucionales, reforzar colaboración entre miembros para asegurar la logística y descubrir que existe capacidad de crear oportunidades para capacitación en técnicas necesarias para investigación. Esta última es importante ya que ASHO tiene como uno de sus cuatro pilares de enfoque es la investigación de aves. En esta nota, a solo cuatro años de la ejecución del taller compartimos dónde están algunos de los participantes y qué hacen ahora. Al divulgar sus experiencias, sueños y metas, esperamos resaltar que en Latinoamérica existen profesionales con ánimos y capacidad de sobrellevar obstáculos. (Las narrativas fueron proporcionadas por cada participante y editadas para esta nota).

SOBRE LOS PARTICIPANTES

Sofía Rosales – Guatemala

Sofía actualmente trabaja como técnico de campo para una empresa transportadora de energía en Guatemala. Sus labores incluyen ejecutar monitoreos de aves como el Chipe de Mejillas Doradas (Setophaga chrysoparia – Golden-cheeked Warbler) y el Colibrí Garganta Verde (Lampornis viridipallens – Green-throated Mountain Gem). Estos monitoreos han requerido de sus habilidades en avistamiento de aves y uso de redes de neblina: “Esto [sus experiencias] también me ha permitido compartir y enseñar los métodos aprendidos en el curso con compañeros de trabajo que no tienen tanta experiencia con el manejo de aves y montaje de redes, para hacerlo de una forma correcta y que no tenga repercusiones sobre las aves”. Entre sus planes está continuar capacitándose en anillamiento a través de su aplicación a pasantías y voluntariados. Además, su meta es realizar un doctorado con aves y cambio climático usando una base de datos de diez años de registros de anillamiento y datos complementarios en la vertiente atlántica de Guatemala.


Fotografía 1. Sofía manipulando aves en su trabajo: “[El taller] fue una excelente oportunidad de aprendizaje y me ha ayudado muchísimo”. Sofía Rosales ©.

Guillermo Funes – El Salvador

Actualmente, Guillermo trabaja para Paso Pacífico en un proyecto de monitoreo de Psitácidos en tres zonas de El Salvador. Algunas de sus funciones principales dentro de este proyecto es la identificación de zonas prioritarias para la alimentación y anidación de la lora nuca amarilla (Amazona auropalliata – Yellow-naped Parrot), y estimar su densidad; así como también monitoreo de nidos. Aunque para este estudio no usa redes de neblina, considera que el taller fue de utilidad e interés: “Aprendí [durante el taller] sobre las estrategias de muda y los protocolos para manejo de redes. A mí me interesa mucho seguir aprendiendo sobre el uso de redes, para futuros proyectos de investigación que tengo en mente”. Entre sus metas espera obtener una pasantía para afianzar sus conocimientos de uso de redes y anillamiento en la estación Point Blue Conservation Science en California, EEUU.


Fotografía 2. Guillermo no solamente es diestro en el uso de redes, sino que también en la grabación de cantos de aves. Guillermo Funes ©.

Marcio Martínez – Honduras

Marcio trabaja para el Instituto de Conservación Forestal (ICF) en la Reserva de Hombre y Biosfera del Río Plátano, parte de la Mosquitia hondureña, realizando esfuerzos de investigación y conservación con aves consideradas objetos de conservación para la Reserva, como la Guara Roja (Ara macao – Scarlet Macaw), la Guara Verde (Ara ambiguus – Great Green Macaw) y el Águila Arpía (Harpia harpyja – Harpy Eagle), entre otras actividades. Este trabajo le ha permitido documentar en la zona 413 especies de aves (> 50 % de aves que se han documentado en Honduras). Marcio comenta que inmediatamente después del taller realizó giras de campo en las cuales aplicó sus conocimientos adquiridos: “Sin duda [el taller] ha sido uno de los mejores procesos de aprendizaje sobre aves en los que he participado, tanto por el profesionalismo de los especialistas que impartieron el taller como por los compañeros que lo recibimos. Sin duda, lo aprendido nos ha servido de mucho ya que ahora podemos colocar – como se debe – una red, sacar y manipular las aves con más habilidad que antes”.


Fotografía 3. “Seguiremos trabajando dentro de nuestras limitaciones para seguir aumentando el conocimiento sobre las aves y su importancia en la reserva”. En la foto, Marcio sosteniendo un Mosquero Real (Onychorynchus coronatus – Royal Flycatcher) en lo profundo de la Biosfera del Río Plátano. Mayron McKewy Mejía ©.

Aparte de su crecimiento profesional, Marcio reconoce que la colaboración con la ASHO y sus especialistas, han permitido el enriquecimiento de su conocimiento sobre las aves de Honduras, logrando así reportes de aves raras como el Gavilán menor (Accipiter superciliosus – Tiny Hawk). Sus metas a futuro incluyen continuar monitoreando las aves en Río Plátano, en especial, aquellas que son objeto de conservación.

Hermes Vega – Honduras

Hermes actualmente trabaja en el Parque Nacional Montaña de Celaque (PNMC), como coordinador del Programa de Monitoreo Biológico e Investigación de MAPANCE, organización co-manejadora de esta área protegida. Sobre el taller comenta: “Me ha servido de mucho como punto de partida para el estudio de aves, ya que ahí empecé a estudiar la taxonomía, el manejo de aves capturadas en redes e identificar los cambios de plumaje que tienen algunas”. Hermes comparte algunas actividades que se llevan a cabo en el PNMC: “Actualmente, tenemos un un fuerte componente de monitoreo de aves, en sincronía y convenio con la ASHO y contribuyendo activamente en la generación de datos en eBird y algunas tesis especificas en estimación de densidad de algunas aves de interés. Así mismo, se cuenta con dos clubes de observación de aves, uno recientemente creado desde el seno de nuestra institución co-manejadora del Parque y la Biosfera Cacique Lempira”.


Fotografía 4. Hermes no solamente ha trabajado con aves, sino que también ha hecho enormes aportes en la botánica hondureña. Mayron McKewy Mejía ©.

Stefany Flores – Honduras

Stefany aplicó sus conocimientos del taller de anillamiento en su tesis de licenciatura en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras con apoyo de la organización IdeaWild. Su estudio consistió en anillar y evaluar la organización social y hábitos alimenticios de individuos de Carpinteros Belloteros (Melanerpes formicivorus – Acorn Woodpecker).

Recientemente publicó los resultados de esta investigación, los cuales también fueron presentados en el Congreso Honduras Bio-Diversa en 2016. Actualmente se encuentra postulando a programas de maestría. Mientras tanto, trabaja como técnico de osos perezosos en The Sloth Institute en Sarapiquí, Heredia, Costa Rica. Entre las actividades que realiza incluye: seguimiento mediante radiotelemetría y realización de observaciones de comportamiento de perezosos de dos dedos (Choloepus hoffmanni) y perezosos de tres dedos (Bradypus variegatus) reintroducidos y salvajes.


Fotografía 5. Stefany, con su especie de estudio, el Carpintero Bellotero o Guaracaca (Melanerpes formicivorus – Acorn Woodpecker). “[La experiencia del taller] fue muy enriquecedora y los conocimientos adquiridos fueron muy útiles para la realización de mi tesis de licenciatura”. Stefany Flores ©.

Mayron McKewy Mejía – Honduras

Una vez finalizado el taller de redes de niebla, Mayron se involucró en el monitoreo de invierno del Chipe Ala Amarilla (Vermivora chrysoptera – Golden-winged Warbler) en 2015 en sitios como Parque Nacional La Tigra, Monumento Natural El Boquerón, Universidad Nacional de Agricultura y Parque Nacional Sierra de Agalta, como contraparte nacional del estudio de esta especie de la postulante a PhD Ruth Bennett, de la Universidad de Cornell. Inicialmente se enfocó en realizar una innumerable cantidad de conteos por puntos, para luego realizar capturas de estas aves, para llevar a cabo todo el proceso morfométrico y la colocación de geolocalizadores en los machos. Esto último, con el propósito que en 2016 se recapturaran la mayor cantidad de individuos y extraer los geolocalizadores para revisar la información obtenida en un año y así determinar sus rutas de migración más detalladamente.

Junto con Marcio Martínez del ICF, visitó una de las zonas más remotas del este de Honduras, en donde se colocaron redes y al mismo tiempo se brindó los conocimientos básicos a un técnico que labora en dicha institución de Gobierno. Los últimos tres años ha participado como técnico en consultorías de energía renovable en Francisco Morazán, Choluteca y Valle. Actualmente se encuentra coordinando una estación de monitoreo de supervivencia invernal (MoSI) en el oriente del país con apoyo del Institute for Bird Populations, dentro de la Reserva Privada Finca Las Palmas (LAPA). “La idea es contar con esta estación de monitoreo de aves funcionando en 2019, adherida a la Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO) y que, con apoyo de diversos sectores, tenga estabilidad para mantener el aprendizaje de las aves. Lo que se aprende con un ave en mano es una cuestión insuperable”.


Fotografía 6. Mayron comenzó anillando de forma voluntaria hace más de una década en el Parque Nacional La Tigra en una estación MoSI. Cathrine Sørensen ©.

SOBRE LOS INSTRUCTORES

Ana María González – Colombia

Ana recibió entrenamiento en el programa de anillamiento de aves de Klamath Bird Observatory, en Oregon, Estados Unidos y fue la primera anilladora y entrenadora latinoamericana certificada por el Consejo de Anillamiento de Norte América (NABC, por su sigla en inglés) en octubre del 2006. Desde entonces, ha entrenado a más de 100 anilladores de aves en Colombia, Perú, Chile, Costa Rica, Honduras, Estados Unidos y Canadá. Así describe su experiencia como anilladora y entrenadora: “Los programas de entrenamiento en anillamiento de aves son críticos para crear capacidad que permita el desarrollo de programas de anillamiento e investigación en América Latina. Solo a través de un buen entrenamiento y práctica es posible adquirir estándares éticos y técnicos rigurosos que permitan colectar información de alto valor científico, mientras se garantiza la seguridad y bienestar de las aves”. Durante los últimos 10 años, Ana ha estudiado la ecología de las aves migratorias que viajan desde Norte hasta Sur América, y el anillamiento ha sido una herramienta crítica para responder sus preguntas de investigación: “A través del anillamiento de aves he podido determinar, por ejemplo, qué hábitats ocupan las aves migratorias una vez llegan a Sur América, qué hábitats son importantes para su sobrevivencia, y como el uso de estos hábitats puede afectar otros procesos como las fechas y la velocidad de migración en su viaje de regreso a Norte América durante la primavera. Esta información es crítica para la planeación del manejo y conservación de hábitats de invierno”. Además de su utilidad en investigación, Ana considera que esta técnica es útil como herramienta de divulgación: “Las sesiones de anillamiento también son una oportunidad invaluable para conectar y sensibilizar a las comunidades locales y a público en general con el fascinante mundo de las aves”.


Fotografía 7. Ana tiene un vasto conocimiento de las aves que migran a las tierras neo tropicales, por lo que ha dedicado tiempo para estudiarlas tanto en Norte América como en Sur América. En la foto, Ana liberando uno de los pequeños colibríes capturados en PANACAM durante el taller. Mayron McKewy Mejía ©.

Roselvy Juárez – El Salvador

La experiencia de anillamiento de Roselvy comenzó en febrero del 2006 cuando fue seleccionada para participar en el taller de Técnicas de Monitoreo de Aves organizado por SalvaNATURA en el Parque Nacional El Imposible, El Salvador. Esta experiencia fue el inicio de una trayectoria de anillamiento: “De inmediato, y con muchas expectativas, inicié como voluntaria en el programa de Monitoreo Permanente de Aves de SalvaNATURA, asistiendo en el anillamiento y monitoreo de aves capturadas con redes de neblina en al menos tres estaciones durante cada mes. En otoño de 2007 tuve el privilegio de participar en una pasantía internacional en el Programa de Monitoreo de Aves Terrestres de Point Blue Conservation Science.” Desde 2007 a 2011, coordinó el monitoreo de tres estaciones del programa de Monitoreo Permanente de Aves de SalvaNATURA en El Salvador, así como el monitoreo de aves en la Reserva Biológica Uyuca en Honduras.

Aparte de su aporte como anilladora en estos países Centroamericanos, Roselvy obtuvo una certificación otorgada por el North American Banding Council (NABC) que la acredita como anilladora de paseriformes y especies cercanas a los paseriformes y en 2010 obtuvo su acreditación como entrenadora en anillamiento. Sobre sus motivaciones para especializarse en esta técnica: “Uno de los principales motivos por el cual decidí volverme anilladora, y posteriormente entrenadora, es porque esta técnica de monitoreo genera información valiosa sobre la historia de vida de aves residentes, así como también datos que pueden ser utilizados para el manejo y conservación de aves residentes y migratorias”. Roselvy ha logrado transmitir sus conocimientos sobre criterios científicos, principios éticos y procedimientos adecuados para poder realizar monitoreo y anillamiento de aves terrestres a muchos voluntarios que han colaborado con ella. Su participación como entrenadora de este taller, le permitió compartir con los otros dos entrenadores, Ana María González y Pablo Elizondo, y colaborar en la capacitación de 10 participantes de toda la región centroamericana. “Participar en ese taller fue una experiencia muy enriquecedora a nivel regional. Gracias Ana María y Pablo por compartir sus conocimientos. Gracias a la a la Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO), y específicamente a Fabiola Rodríguez y John van Dort, por organizar el taller e invitarme a colaborar como organizadora y entrenadora”.


Fotografía 8. Roselvy, entrenadora de anillamiento acreditada por el NABC. Impartiendo el curso de técnicas de uso de redes de neblina y anillamiento en Honduras. Ana María González ©.

Fotografía 9.  Durante las largas sesiones de aprendizaje en las montañas del Parque Nacional Cerro Azul Meámbar. En escena; Ana María González, Pablo Elizondo, Orlando Jarquín, Roselvy Juárez, Sofía Rosales y John van Dort. Mayron McKewy Mejía ©.

Una medida para estimar la efectividad y el aprovechamiento de un programa o un taller es ver el seguimiento de quienes tomaron ese tiempo y encontrar que todo el esfuerzo fue aprovechado. Dicho de otra forma, la capacidad de transferir los conocimientos adquiridos en el desenvolvimiento de sus trabajos es la mejor manera de comprender que el producto final es de provecho en cuanto a la inversión recibida. Se agradece a Missouri Conservation Heritage Foundation por haber patrocinado este importante taller para la región centroamericana y a todos los participantes, por continuar implementando los conocimientos adquiridos.

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Resultados de las pajareadas mensuales de enero 2019 del Club de Observación de Aves Alzacuanes, en el Refugio de Vida Silvestre Corralitos (RVS), Francisco Morazán.

Contribuidores de la nota: Jeffrey Canaca, Helder Pérez y Gilberto Flores-Walter.
Edición para la página web:  Karla Lara.


Fotografía 1:  Total de participantes durante el 1er monitoreo en el RVS Corralitos. Foto: Helder Pérez.

Los bosques de pino-encino son ecosistemas frágiles, esto debido a que son vulnerables o susceptibles a las acciones de aprovechamiento insostenible, es decir, la tala indiscriminada sin ningún control. Estos ecosistemas, son hábitat de un sin número de especies animales, tanto residentes como migratorias, mismas que usan de refugio estos sitios que son característicos a alturas que van desde los 600 a los 2300 metros sobre el nivel del mar (msnm).

Este ecosistema en particular, es el hogar temporal del Chipe cachete dorado[1] (Setophaga chrysoparia – Golden-cheeked Warbler), especie migratoria de distribución restringida y cuyo estatus de conservación se considera “En Peligro de Extinción” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), no solo por la mencionada perdida de hábitat, sino también por el decaimiento de la población por diferentes factores que incluso alteran o afectan su reproducción.


Fotografía 2:  Individuo de Setophaga chrysoparia. Por Helder Pérez.

El fenómeno climático conocido como “El Niño”, es una condición climática que afectó enormemente a Honduras, ya que vivimos al menos tres años consecutivos una temporada seca extensa, con muy pocas precipitaciones, lo que provocó que los árboles de pino fueran más vulnerables al ataque de la plaga del gorgojo descortezador (Dendroctonus frontalis).

Durante el viaje hacía el RVS Corralitos, en la salida al norte de Francisco Morazán, se pasa por los bosques mixtos de pino-encino de Zambrano, la cual ha sido afectada por el fenómeno del gorgojo descortezador, y cuya degradación es visible desde la carretera; y que, en años anteriores, era una zona caracterizada como una de las más verdes y de clima fresco debido a la altura y la cobertura vegetal predominante.

Una vez se llega al Refugio, los integrantes del club, logramos identificar que aparte de ser una zona también afectada por el gorgojo, existe también ganadería extensiva, la cual limita una regeneración natural del bosque. Sin embargo, en las partes más altas del Refugio, esta regeneración se da con libertad o sin interrupción alguna por esta práctica, quizá por la ausencia de esta, restricciones de los propietarios o porque el ganado no llega hasta esa zona.


Fotografía 3: Panorámica desde RVS Corralitos. Foto: Gilberto Flores-Walter.

En vista de lo anteriormente mencionado, es importante considerar que más allá de existir regeneración natural, procesos de restauración de bosques a través de la reforestación, certificación de propiedades privadas, entre otras acciones, es necesario comenzar el trabajo de concientización comunitaria, puesto que son los habitantes de las comunidades aledañas a estas zonas de reserva, los administradores y protectores de estos sitios. Para ello, es necesario generar acercamientos con actores clave de estas comunidades, conocer procesos y costumbres, así como ver y comprender la naturaleza desde el punto de vista de la comunidad, generar intercambio de conocimientos, así como compartir con ellos, los resultados de las visitas de clubes de observadores de aves, para que se tenga un mejor conocimiento sobre la avifauna de estos sitios. Estas, consideramos nosotros, que son buenas oportunidades para generar alianzas con las comunidades cercanas a la ciudad capital y fortalecer la misión para la cual fueron creados los clubes y la ASHO.

Durante las giras, participamos seis miembros del Club y dos externos, y logramos reportar 74 especies de aves, de las cuales, 60 fueron residentes y 14 migratorias, con un total de 352 individuos. Entre las especies destacadas, se encuentran[2]: Colibrí montés pecho verde (Lampornis sybillae – Green-breasted Mountain-Gem), Chipe cachete dorado (Setophaga chrysoparia – Golden-cheeked Warbler), Coa de ocotal (Mountain Trogon – Trogon mexicanus), Urraca crestada (Steller’s Jay – Cyanocitta stelleri), Serenqueque (Bushy-crested Jay – Cyanocorax melanocyaneus), Trepador (Brown Creeper – Certhia americana), Pinzón nuca blanca (White-naped Brush-Finch – Atlapetes albinucha), Cheje chupasavia (Yellow-bellied Sapsucker – Sphyrapicus varius), y Chipe rabadilla amarilla (Yellow-rumped Warbler – Setophaga coronata).


Fotografía 4: Total de participantes durante el 2do monitoreo al RVS Corralitos. Foto: Helder Pérez.

Enlaces de los listados completos subidos a eBird:

Listado #1: https://ebird.org/view/checklist/S51394541

Listado #2: https://ebird.org/view/checklist/S51670720


[1] Nombre común en español tomado de: Mejía Parada y Zelaya Alberto. 2015. Honduras Birding Paradise Checklist. Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO).

[2] Nombres comunes en español tomado de: Mejía Parada y Zelaya Alberto. 2015. Honduras Birding Paradise Checklist. Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO).

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VISITA DEL CLUB DE OBSERVACIÓN DE AVES ALZACUANES A LAGUNA RESORT, LA TRINIDAD

Contribuidores de la nota: Mayron McKewy Mejía y Gilberto Flores-Walter, miembros de la Asociación Hondureña de Ornitología y del Club de Observación de Aves (COA) Alzacuanes. Edición para página web: Karla Lara, miembro de la Asociación Hondureña de Ornitología.

El pasado 20 de diciembre de 2018 se programó una visita por parte del COA Alzacuanes a un sitio de interés denominado “Laguna Resort, La Trinidad”. Este sitio se ubica aproximadamente a 30 km al sur de Tegucigalpa, específicamente en el municipio de Sabanagrande. Es de fácil acceso, pues todo el trayecto es sobre la carretera panamericana y justo al llegar al Valle de la Santísima Trinidad, se debe de tomar un pequeño desvío situado a mano la izquierda (viniendo de Tegucigalpa), donde prevalecen unas antiguas instalaciones del cuerpo de bomberos.


Fotografía 1. Vista Noroeste de la laguna. Foto: Mayron McKewy Mejía ©

El sitio es principalmente una pequeña laguna artificial bordeada por calles polvorientas. Su profundidad es incierta debido a lo turbio que luce el agua, pero según quienes cuidan el lugar, es considerablemente honda. Al observar la infraestructura del sitio, da la impresión que fue construido para fines turísticos, pero con el paso de los años, su deterioro es visible. Más notorio, son unos juegos abandonados para niños.


Fotografía 2. Vista este de la laguna. Por estar a más mil metros sobre el nivel del mar las mañanas suelen ser muy  frescas. Foto: Gilberto Flores-Walter ©.

Apenas a un km al noroeste del sitio, se ubica el Monumento a la Batalla de La Trinidad, un sitio importante e histórico a nivel nacional. Para 1827, el general salvadoreño, Manuel José Arce, quien presidía la Federación Centroamericana, dio orden al coronel Justo Milla para derrocar al gobierno de Dionisio de Herrera. En abril de ese año, Milla prepara ataque en Comayagua, mientras que, a su vez, el general Francisco Morazán dirigía las fuerzas de defensa. Morazán es reculado por el contingente de Milla; y Herrera es capturado y enviado a Guatemala. Morazán, decidido a recobrar el poder, se refuerza con elementos nicaragüenses, salvadoreños y hondureños; y el 11 de noviembre de 1827, se enfrenta nuevamente a la división de Milla por varias horas en La Trinidad, saliendo victorioso. Morazán y su gente avanzarían al día siguiente a Tegucigalpa y posteriormente a Comayagua de manera triunfal. A 191 años de la Batalla de La Trinidad, su legado es más conocido a través de una imagen en el billete de cinco lempiras en su reverso.

Después de esta breve reseña histórica, y retomando el sitio de interés para la observación de aves; dada la disposición y distanciamiento entre árboles, se cree que varios de estos, han sido sembrados, como por ejemplo Eugenia cumini, que, a la fecha de redacción de esta nota[1], contiene frutos maduros, los cuales son aprovechados por las aves en el día; y presumiblemente, por murciélagos en la noche.

La entrada al sitio mantiene partes arbustivas donde predomina el carbón (Acacia sp.), pero considerablemente pequeños. Sabanagrande es un pueblo muy conocido culinariamente por sus rosquillas a base de cuajada y que, al momento de prepararlas, son introducidas en hornos en forma de domos, los cuales son abastecidos con leña de este árbol (carbón). Otras plantas notables fueron observadas, como los agaves y varios caulotes (Guazuma sp.). No obstante, los cerros que se erigen tras la laguna son compuestos mayormente de pino y algunos encinos. Habiendo dicho lo anterior, en tan pequeño circuito, de al menos 1.6 km, se cuenta con hábitats idóneos para aves de matorrales, de pinares y en los cielos, posibles avistamientos de migración de rapaces en los meses correctos.

La observación de aves en esta ocasión estuvo a cargo de dos integrantes del club, que por uno lapso de 90 minutos, lograron contabilizar 48 especies de aves. Esto, como parte de las salidas mensuales a distintos sitios programadas por el club. Al momento de escribir esta nota, el sitio solamente había sido visitado por siete observadores; con 30 listas completas en eBird y 134 especies de aves registradas. El día de la gira, se logró agregar una nueva especie para el sitio, Martín pescador amazónico[2] (Chloroceryle amazona – Amazon Kingfisher).

Se encontró al menos tres individuos del Cabezón común2 (Pachyramphus aglaiae – Rose-throated Becard) en lo alto de una Ceiba pentandra silbando a cada momento. La subespecie P. a. latirostris se sabe que ocurre en la pendiente del pacífico de Honduras y el este de El Salvador, la cual suele ser más pálida (en machos) que otras subespecies de la región. Una reducida parte de la laguna es dominada por Typha sp., donde se refugian los Chipes cara negra2(Geothlypis trichas – Common Yellowthroat), quienes casi no salen a la vista. Aquí posiblemente sea un buen sitio para observar otras especies de aves, que no pudimos detectar en esta gira.


Fotografía 3. Eumomota superciliosa (Turquoise-browed Motmot) demostrando el porqué de cejas turquesas. Foto: Mayron McKewy Mejía ©.

La planta Eugenia cumini, al estar con frutos, era visitada mayormente por zorzales y en su momento, una Lora frente blanca2 (Amazona albifrons – White-fronted Parrot). También se observó un frenesí del Chipe ceja blanca2 (Oreothlypis peregrina – Tennessee Warbler) alimentándose del dulce néctar de Pehria compacta que se encontraba en floración. Se trató de encontrar otra especie escudriñando las flores, pero aparentemente no había ninguna otra forrajeando. Y ya casi al cierre de la gira, se encontró una pareja del Fruterio elegante2 (Euphonia elegantissima – Elegant Euphonia), alimentándose de los diminutos frutos de muérdago (Struthanthus orbicularis).


Fotografía 4. Turdus grayi (Clay-colored Thrush) degustando los frutos maduros de Eugenia cumini. Foto: Mayron McKewy Mejía ©.

Fotografía 5. Un casi invisible Oreothlypis peregrina (Tennessee Warbler) al centro de la imagen con restos de polen de Pehria compacta en su frente. Foto: Mayron McKewy Mejía ©.

Fotografía 6. Macho de Euphonia elegantissima (Elegant Euphonia) alimentándose de las bayas de muérdago. Esta planta epífita es muy apetecida por varias especies del género Euphonia. Se observó a este macho defecando numerosas semillas que quedaron colgando de una delgada rama. Presumiblemente asegurando más muérdago para que creciera. Foto: Mayron McKewy Mejía ©.

El sitio de interés parece prometedor y puede que el número de aves registradas incremente significativamente a medida que otros observadores lo visiten más periódicamente. Un agradecimiento especial al licenciado en biología y experto en botánica, Hermes Vega, por su colaboración en la verificación de las especies vegetales.

Enlace del listado completo subido a eBird:

https://ebird.org/view/checklist/S50817715

Referencias bibliográficas consultadas:

Fagan, J. & Komar, O. 2016. Peterson, Field Guide to Birds of Northern Central America. Houghton Mifflin Harcourt Publishing Company. New York.

Martínez López, E. 1966. Biografía del General Francisco Morazán. Comayagüela, Honduras.  Publicaciones del Ministerio de Educación Pública. Cuarta Edición.

www.ebird.org


[1] Fecha redacción de la nota: 27 de diciembre, 2018.

[2] Nombres comunes en español tomados de: Mejía Parada y Zelaya Alberto. 2015. Honduras Birding Paradise Checklist. Asociación Hondureña de Ornitología (ASHO).

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Resultados de la pajareada mensual de noviembre del Club de Observación de Aves Alzacuanes en Hacienda Santa Clara, Valle del Yegüare.

Contribuidor de la nota: Gilberto Flores-Walter. Edición para la página web:  Karla Lara. Ambos miembros de la Asociación Hondureña de Ornitología.

El pasado domingo 18 de noviembre de 2018, tres miembros del Club Alzacuanes y dos externos, realizaron la pajareada mensual en Hacienda Santa Clara, localizada en el Valle de Yeguare o Valle de El Zamorano.


Fotografía 1: Grupo total de participantes durante la pajareada mensual del COA Alzacuanes. Foto: Gilberto Flores-Walter.

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En total, logramos recorrer nueve kilómetros durante cinco horas, cruzando diferentes ecosistemas, entre naturales, como bosque de pino encino, bosque seco, bosque de galería, lagunas, etc; como productivos (cañeras y plataneras). Logramos reportar 60 especies de aves durante la gira, 51 residentes y nueve migratorias. Registramos 26 especies nuevas para este sitio de interés para la observación de aves (o hotspot) en eBird, sumando a un total de 80 especies de avifauna.

Fotografía 2: Algunos participantes observando aves en Hacienda Santa Clara. Foto: Gilberto Flores-Walter

Fotografía 3: Individuo de Ruby-throated Hummingbird fotografiado en Hacienda Santa Clara. Foto: Gilberto Flores-Walter. 


Algunas de las especies reportadas son Sparkling-tailed Hummingbird (Tilmatura dupontii), Ruby-throated Hummingbird (Archilochus colubris), Blue-winged Teal (Spatula discors), Lesser Scaup (Aythya affinis), Crested Bobwhite (Colinus cristatus), Ruddy Crake (Laterallus ruber), Olive-throated Parakeet (Eupsittula nana), Great Crested Flycatcher (Myiarchus crinitus), Western Tanager (Piranga ludoviciana), Rose-breasted Grosbeak (Pheucticus ludovicianus), y Magnolia Warbler (Setophaga magnolia).


Fotografía 4: Individuo de Blue-black Grassquit fotografiado en Hacienda Santa Clara. Foto: Gilberto Flores-Walter.


Listado completo en eBird (https://ebird.org/camerica/view/checklist/S50027049).

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